1 de octubre del 2015
Otro día más, la misma rutina de trabajar, ir a clases de idiomas, salir de compras, llegar a casa y la única en recibirme es mi fiel
empleada Bella, ése es su nombre, quién desde el momento que llego no cesa en preguntarme como estuvo mi día, que si voy a comer, que si necesito algo más, ella es una persona muy trabajadora, platicadora, muy expresiva con su sonrisa al momento de conversar, es bajita, llenita, de unos hermosos ojos negros, boca mediana, nariz respingada, su cabello corto y lacio, es muy alegre, siempre me invita a su iglesia, a algunos eventos, pero prefiero ducharme y dormir, ella lo hace solo para que salga a distraerme, de vez en cuando la invito al cine y pasan las semanas y ella sigue narrando la película que vimos, ella es viuda, sin hijos, mis padres siempre están de viaje, es por eso que le pedí que se mudara a nuestra casa, lejos de verla como una empleada, la veo como de la familia.
Han pasado 3 años desde el primer día que se me ocurrió aprender un idioma, con la única intensión de mudarme a otro país, conocer sus tradiciones, sus culturas, salir de la rutina y he pensado muy seriamente en hacerlo este mismo año, primero arreglaré mi pasaporte, buscaré quién me sustituya en mi trabajo, por la casa no hay problema, pues se quedará a cargo de Bella.
Hoy es un día lluvioso, me siento nostálgica, recordando mi infancia, los viajes con mis papás, en qué momento dejé de ser esa niña que corría a los brazos de mi papá, por qué tenemos que crecer? tan bonita que era mi infancia, esto de crecer duele, duelen tantas cosas, pero más la indiferencia, tener que ser como los demás para ser aceptados en la sociedad y yo no pertenezco a esta generación creo que en un momento de mi vida algo pasó, he quedado atrapada en otra etapa.
Es mejor dejar atrás la nostalgia, saldré un rato, veré los aparadores y pasaré a un restaurant a comer un aperitivo, me puse unos jeans con una blusa color café de manga larga, botines y una bufanda delgada, corre muy fuerte el aire, me soltaré el pelo, que bien se siente el aire correr en mis mejillas, me gusta como se mueve mi pelo, libre de atadura, creo que debí traer algo más grueso, siento muy frías mis manos y no sé si meterla al bolso de mis jeans o debajo de mis axilas, apuro mis pasos para meterme a un centro comercial, me miran con extrañeza, han de decir que loca, salir con este temporal y sin abrigo, pero al momento de salir, el clima estaba perfecto para una caminata, pero pronto se descompuso el clima.
Estamos en el día primero de octubre, que hermoso mes, me agrada éste clima fresco, los famosos nortes y lluvias estrepitosas que parecen tormentas tropicales, lo único malo es que cambia intempestivamente muy rápido, como ahora mismo, hace bastante aire, creo que me compraré un sueter aprovecharé que estoy en el centro comercial. Me he encontrado a varios conocidos que sin perdida de tiempo los saludo con mi mano y una enorme sonrisa, como no va a ser enorme mi sonrisa si mi boca es muy grande.
Que diferencia ya siento el calorcito en mi cuerpo, pasaré a la cafetería y me regresaré lo más pronto ya que no quiero que me agarre una tormenta en el camino, he estado pensando muy seriamente en hacer el viaje al medio oriente, solo necesito ultimar unos detalles y pronto estaré viajando a Arabia.
Quiero descansar un rato del trabajo y dedicarme a conocer museos, quiero conocer otros países, otras culturas y sus tradiciones, por mis papás no habrá problema ya que siempre hemos mantenido una estrecha comunicación, hoy en día se puede contactar de inmediato a nuestros seres queridos, raras veces coíncidimos en una cena o en algún evento familiar, ya lo hemos discutido y en este aspecto no hay problema de que salga del país la única condición, es informar si necesito algo, si me enfermo, que debo de avisarles de inmediato a ellos.
Este fin de semana, me dedicaré a buscar toda la información, mi padre me dijo que porque precisamente debía de ser Arabia Saudita, la verdad es por que cuando eres peque y te dicen no hagas esto, no hagas aquello, te empeñas en hacer lo contrario y en este caso ése país tiene muchas prohibiciones, como por ejemplo, la prohibición de ciertas cosas para la mujer, no deben de manejar, no se debe de comer carne de puerco nadie, mucho menos tener un animal de ellos en casa, la mujer no debe hacer deporte, ni tocar instrumentos de música, en las tiendas y centros comerciales no tienen música, las escuelas y las universidades tampoco. ¿Cómo se puede vivir en un lugar sin música?, son tantas cosas que me llama la atención. ¡Pero que ridículo, como si tuviesen que pedir permiso para trabajar que es lo más digno que puede tener una persona!...Soy mujer pero una mujer que no se deja, demasiado orgullosa, sé que es malo el orgullo pero no lo puedo evitar y digo lo que soy, no me escondo debajo de un antifaz para parecer quien no soy.
Le dije a mi padre, si te pido que pienses en cosas que haces todos los días y luego te digo que hay lugares donde esas cosas están prohibidas, ¿cuál es tu reacción? Aunque sea difícil de creer, en Arabia Saudita, donde la única constitución es el Corán, muchas de las cosas que hacemos a diario en el mundo occidental son ilegales y están prohibidas.¿Te imaginas no ir nunca, pero nunca al cine? ¡No lo puedo creer! En Arabia Saudita las salas de cine están prohibidas porque se considera que allí los hombres y mujeres pueden mezclarse sin ser supervisados lo que llevaría a que se cometan acciones que no están permitidas antes del matrimonio. ¿Qué hay de malo en darse un beso o tomarse de las manos? Mi padre muy preocupado me abraza y me dice, flaca por favor promete que tu no harás nada absolutamente nada que ponga en riesgo tu vida, promete por favor que no lo harás, confío en tu palabra..Papá no te preocupes no haré una revolución en ése caso sería en mi país no en uno extraño, solo quiero conocer todo por mis propios ojos y te prometo por mi hermosa hermana que yace en el cielo, que no haré nada absolutamente nada que arriesgue mi vida y nada para que puedas preocuparte.
Continuará
