Solo cuando hemos experimentado lo corta que puede ser la vida, valoramos todo lo que un día era invisible ante nuestros ojos… los árboles, el agua, el amanecer, las montañas, nuestra mascota, el aire que respiramos, y nos damos cuenta que teníamos más talentos y bendiciones de las que pensamos, y que ahora no queremos perder. Y que por mucho tiempo nuestros ojos no vieron, solo miraban.Te alejas de los odios, los rencores y las envidias.
kimera


