martes, 22 de diciembre de 2015

SALTA






Ponga una rana en un recipiente lleno de agua y comience a calentar el agua.

A medida que la temperatura del agua empieza a subir, la rana ajusta su temperatura corporal en consecuencia.

La rana se mantiene ajustando su temperatura corporal con el aumento de la temperatura del agua. 

Justo cuando el agua está a punto de alcanzar el punto de ebullición, la rana no puede ajustar más. 

En este punto la rana decide a saltar.

La rana trata de saltar, pero es incapaz de hacerlo, ya que ha perdido toda su fuerza ajustando la temperatura corporal.

Muy pronto la rana muere.

¿Qué mató a la rana?

¡Piensa en eso!
Sé que muchos van a decir que el agua hirviendo. 
Pero la verdad, sobre lo que mató a la rana fue su propia incapacidad para decidir cuándo saltar.

TODOS NOS TENEMOS QUE AJUSTAR, CON LA GENTE Y LAS SITUACIONES, PERO TENEMOS QUE ESTAR SEGUROS CUANDO TENEMOS QUE AJUSTAR Y CUANDO TENEMOS QUE SEGUIR ADELANTE, HAY MOMENTOS EN LOS QUE NECESITAMOS HACER FRENTE A LA SITUACIÓN Y TOMAR LAS ACCIONES APROPIADAS, SI PERMITIMOS QUE LA GENTE NOS EXPLOTE FÍSICA, EMOCIONAL, FINANCIERA, ESPIRITUAL O MENTALMENTE, CONTINUARÁN HACIÉNDOLO, DECIDAMOS CUANDO SALTAR....VAMOS A SALTAR MIENTRAS TENGAMOS LA FUERZA.