jueves, 8 de octubre de 2015

Capítulo 4 de 7 - Novela bajo un mismo cielo




Hace un frío que cala hasta los huesos, salí a recorrer la plaza principal y estuve meditando que sería conveniente buscar los servicios de un traductor, ya que mi dicción no es muy buena, ya de vuelta al hotel pasé al lovy del hotel, preguntando si era posible que me ayudaran a encontrar a un traductor y de inmediato me dijeron que ahí mismo podía conseguirlo, espere un rato y se presentó ante mi un señor de mediana edad, ojos claros, cabello canoso, muy sonriente se presento y se puso a mi disposición, le dije en mi torpe dicción que me era difícil comunicarme y me hablo en un perfecto español, lo cual me hizo sentir completamente relaja y pensando muy seriamente en que debo  de regresar a mis clases de francés, nos pusimos de acuerdo en los honorarios y me pregunto qué era lo que deseaba conocer, museos, teatros, espectáculos al aire libre, algún lugar en especial que deseara yo asistir, le mencione algunos museos y me enseño los horarios y ya planeamos ir a dos museos el de Louvre de Paris y el de nuestra Señora de Padúa, lo invite a cenar obvío para que me ayude con el menú y también nos pusimos de acuerdo en el horario, quedamos complacidos mutuamente.


A las 7pm pasó por mi, fuimos a cenar a un restaurante pegado a la torre Eiffel, me contó el tiempo en que terminaron de construir la torre, es maravillosa iluminada totalmente es que no encuentro las palabras adecuadas para describir algo tan hermoso, simplemente incomparable, pasamos 3 horas conversando, me contó parte de su vida, él se llama Jean Marie, tiene su esposa y una hermosa nena, estudió idiomas y se fue a practicar el idioma español a la misma capital de mi México, estuvo dos años y trabajando de mesero en buenos hoteles, es así como empezó a dominar nuestro idioma y lo habla perfectamente solo que tiene un toque extranjero y terminó casándose con una compatriota mía, ella tiene en el centro una tienda de artesanías mexicanas, atendida por ella misma y su nena.


Un nuevo día y le mando texto a mi padre, que estoy bien y que contrate a un traductor, mi padre feliz de que lo haya hecho pues me dijo que al menos no estaba tan sola, le pasé el número del cell de Jean, por cualquier cosa, nos despedimos y me dijo que todos estaban bien por allá y que me extrañaban mucho.


Llegamos al museo de Louvre y es la segunda vez que lo visito, la primera vez fue virtual y pues nada que ver como poderlo sentir y vivirlo, hicimos un gran recorrido y nos dimos prisa para llegar al otro ya que estaban muy separados y de nuevo cuando entre sentí ése mágico momento de transportarme a otro mundo y recordé la historia del jorobado de notradame, que en la vida real tuvo un trágico desenlace, tomamos infinidad de fotos, escuche atentamente al guía del museo. Pasé una tarde maravillosa, muchas historias en solo unas horas.


Recordé una conversación con Gabi, me dijo: tienes algo que hacer ahorita, mejor dicho saldrás hoy ya que es sábado, no sé si tengas planes y le respondí, no ninguno y me dijo es que quiero invitarte a un museo y si se puede a dos, le respondí, bueno si me esperas porque mira que fachas traigo y me dijiste si anda te espero, corrí y me vestí con un traje tipo sastre color azul marino y una gabardina color gris y una boina del mismo tono de la gabardina, me dijiste no vamos a una sesión de fotografías le dije que malo eres y te saque la lengua y reíste estrepitosamente, salimos al museo de Louvre de Paris y me decías de algunas obras, después salimos al museo de Notra Dame, me contaste la fatídica historia del jorobado, después recorrimos calles tomados de las manos, lo mejor de todo es que fue virtual y que a pesar de que no me tomaste de mis manos, yo así lo sentí, porque sin tocarme me hiciste sentir tu presencia y ahora conocer con mis propios ojos la verdad no tiene precio, es otro mundo, es una hermosa maravilla. 


Han pasado las dos semanas y la verdad no me quisiera ir de aquí por un tiempo más, Arabia puede esperar, es que no puedo irme así de rápido me falta conocer sus castillos, sus campiñas, hablaré con mi padre y le diré que me quedaré a estudiar bien el idioma y que rentaré una cabaña o rentaré en una posada, lejos de la ciudad, quiero ver los bosques, las montañas, porque de esta manera es más fácil que aprenda el idioma que vivir en la ciudad que todo es de prisa y acá será diferente. Acá en Francia cuenta con grandes y atractivas ciudades modernas de renombre, pero no solo en las grandes urbes podemos encontrar el encanto francés, tienen muchos lugares turísticos rurales que cualquiera puede visitar  y es ahí es donde me inclino por un lugar mágico se llama Locronan, Finistére, es un pueblito que esta en lo alto de una bahía llamada Douarnenez, en la Bretaña francesa, los paseos por sus calles son en carros tirados por caballos, se ve majestuoso.


Me he instalado en la campiña y al hacer el recorrido del castillo lo primero que se ve en la sala principal son cuadros pintados al oleo de condes, marqués, lord. que fueron dueños de la campiña, actualmente era de una pareja descendientes de un marqués, ellos tienen una nena de 4 años y un hermano de la marqués, ellos distaban de estar en la campiña, pocas veces iban de visita, ya que se la pasaban viajando y aparte habitaban más las mansiones que tenían en la ciudad.


Hay muchos cuadros pintados al oleo colgados en la pared, mucho lujo, es tremendamente espaciosa la casa y tenía 3 salones, el saloncito rosa, el plateado y el salón azul, un enorme comedor para 30 invitados, la sala proporcional al comedor y una hermosa chimenea ya que al oscurecer se siente demasiado frío por la húmedad y al amanecer igual, solo al medio día se sentía más agradable el clima, ventanales del piso al techo, y una gran y surtida biblioteca, que solo los dueños ocupaban ya que eran ejemplares únicos, libros que se notaba que muy pocas personas 
tenían acceso a ellos.


No puedo dormir, me puse mi bata y pantuflas que había comprado días antes en la ciudad, baje de puntillas sin hacer ruido por la escalera y solo me guiaba por la claridad en las ventanas, para no encender ninguna luz, tenía que recorrer un corto trecho hasta la biblioteca y ése pasillo si estaba oscuro, así que camine de prisa, al llegar prendí una lampara y me dispuse a buscar un libro para leerlo mientras me diera sueño, pero mis ojos no se pueden resistir al ver un cuadro del primer conde y hasta sentí que me había sonreído, tome el libro y apague la lampara, al momento de apagar la lampara escuche un ruido, no pude precisar de dónde provenía ese ruido, me quedé inmóvil, preguntándome que sucedía, en eso se vuelve a escuchar el mismo ruido pero un poco más fuerte y lo que hice fue esconderme detrás de una pesada cortina de terciopelo color vino.


De repente veo que meten la mano donde rompieron el cristal y abren la ventana, mis ojos se hacen enormes y empiezo a temblar mi respiración es agitada pero trato de controlarme, y veo a un hombre que en el mismo día que llegue lo vi en el recibidor, lo reconocí por que la claridad de la luz de afuera le dio en un tatuaje que tiene en su cabeza calva y es la bandera de Francia y en su frente una calavera, era inconfundible, sentía que mi pulso se aceleraba cuando pasó cercas de mi por una silla la cual uso para poner sus pies y así descolgar el cuadro pintado del conde, hay tantos tesoros en esta campilla, aquí mismo hay una colección de libros de Shakespeare que es muy valiosa, dejó el cuadro apoyado en la misma silla y se cubrió la calvicie con una bufanda, se puso sombrero y chamarra negra para escabullirse nuevamente en medio de la noche.


El lugar quedó vació donde antes colgara el retrato, ¿Qué voy hacer, qué haré? si acudo a los dueños, dirán que hacía a esa hora en su biblioteca, si acusaba al usurpador con la policia debía de declarar y que tal si a la mera hora por no hablar bien el idioma no me entienden y al final quedo presa yo. ¿ Qué puedo hacer? Lo único que puedo hacer es una nota, diciendo como es la persona que se llevó el cuadro, tome una hoja y escribí " El retrato del primer Conde, pintado por Sir Anthony Van Gogh, fue robado por un servidor de la misma campilla que es calvo y tiene la bandera pintada de este país y en su frente una calavera" y lo deje en el mismo lugar de los vidrios rotos, al momento de limpiar los vidrios tenían que encontrar la nota. Nunca sabrán que fui yo.


Intente dormir, pero me fue imposible, pensaba que tal si se hubiera dado cuenta de mi presencia y me daba más miedo, y tenía miedo de que investigaran quién hizo la nota y muchas cosas se cruzan por mi mente, amaneciendo me iré a rentar un caballo y paseare en las praderas, cuando era peque siempre iba al rancho de mis abuelos paternos, no era de ellos el rancho pero de la familia de ellos si, y siempre ibamos a montar a caballo, nos enseñaron desde ensillar y controlar bien al caballo, creo que es lo mejor, irme todo el día mientras hacen las investigaciones y ojala que recuperen el cuadro antes de que lo vendan y después les sea imposible recuperarlo. Baje las escaleras y ya estaba apunto de amanecer y no dormí nada, me fui a la caballeriza y rente un caballo llamado luna, todo estaba en silencio y el mozo me ayudo a ensillar a luna, me puso un banquillo para montar, luna se quedó inmóvil hasta que subí, tomé las riendas y se movió impaciente por avanzar y encantado de estar libre por el campo.


Ha sido un hermoso día, sin contar lo que pasó de madrugada, no recordaba cuánto tiempo hacía que no me la pasaba tan bien, respirar profundo y ver lo hermoso de la vegetación, los valles, las montañas, el bosque todo es tan hermoso, hay una pequeña aldea donde iré a comer, pues ya es tarde y regresaré anocheciendo, así que me dispuse a comer y fue muy económico me dicen los posaderos que hay muy pocos turistas y que regrese pronto, me despedí de ellos y regrese de nuevo por el bosque y ya con más calma vi unos parajes y unas bancas, desmonte de luna y me senté a ver el paisaje, después de haber comido y sin haber dormido nada en la noche, me dio mucho sueño, el día transcurre con lentitud, se escuchan el canto de las aves en el bosque, me sentía muy cansada, me recostaré tantito para descansar.


El sol empezaba a ocultarse y no me di cuenta cuando me quedé dormida, pero en mis sueños presentía algo o alguien que me miraba y no podía abrir mis ojos.


Termina capítulo 4